TRISTEZA PATOLOGICA:  alcanza un nivel tal que interfiere negativamente en la vida cotidiana, tanto en lo social como en lo familiar y lo sexual.
DESGANO: sin ganas de nada, ni siquiera de vivir.
ANSIEDAD:  agobios, "sentirse al límite". Si la ansiedad es mayor en el cuadro clínico, estamos frente a una depresión ansiosa. Por lo contrario, cuando predomina la inhibición, se trata de una depresión inhibida.
INSOMNIO: cuesta conciliar el sueño, o sueño interrumpido. Puede en algunos casos presentarse la hipersomnia (exceso de horas de sueño).
PENSAMIENTOS:  surgen ideas derrotistas, fuertes sentimientos de culpa. El pensamiento se vuelve lento, la memoria débil y es frecuente estar distraído.
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Publicado: 19 de Septiembre de 2013