Publicado: 28 de Noviembre de 2013

Una vez ella, derramó muchas más lágrimas mientras releía el "Código Real de Sentimientos y Conducta de Princesas" colgado en un lugar destacado encima de su tocador.Había sido confeccionado con gran esmero por el calígrafo de palacio, enmarcado y colocado con gran acierto por el decorador quien, a su vez, había seguido las ordenes de la reina. En el que se decretaba no solo como debía mirar, actuar y hablar en todo momento la princesita, sino también lo que tenia que pensar y sentir. Asimismo, exponía con suma claridad los pensamientos que se consideraban improcedentes para su condición, si bien en múltiples ocasiones así era como sentía y pensaba. En ninguna parte se decía lo que tenia que hacer para evitarlo. después de todo, ¿por qué debía ser princesa?, se preguntaba.