En el comunicado, titulado “No más etiquetas diagnósticas” (No more psychiatric labels), realizan una revisión exhaustiva de los motivos y de la evidencia científica en la que sustentan esta posición, estableciendo las siguientes conclusiones:

  • Los diagnósticos psiquiátricos no son válidos.

  • El uso de los diagnósticos psiquiátricos aumenta la estigmatización.

  • La utilización de diagnósticos psiquiátricos no ayuda a la decisión sobre el tratamiento a elegir.

  • El pronóstico a largo plazo de los problemas de salud mental ha empeorado.

  • Estos sistemas imponen las creencias occidentales sobre los trastornos mentales en otras culturas.

  • Existen modelos alternativos, basados en la evidencia, para proporcionar una atención eficaz en salud mental.



 Las investigaciones, incluso realizadas por la Organización Mundial de la Salud, evidencian, al comparar transculturalmente poblaciones de personas con trastorno mental que no habían recibido ningún tratamiento farmacológico con personas con trastorno mental que sí lo habían recibido, que “los pacientes con trastorno mental, fuera de EE.UU. y Europa, presentan unas tasas de recaída significativamente más bajas y son significativamente más propensos a alcanzar una plena recuperación y menor grado de deterioro a largo plazo, aunque la mayoría haya tenido un acceso limitado o nulo a medicación antipsicótica”.



“En resumen, parece que actualmente contamos con una evidencia sustancial que muestra que el diagnóstico en salud mental, como cualquier otro enfoque basado en la enfermedad, puede estar contribuyendo a empeorar el pronóstico de las personas diagnosticadas, más que a mejorarlo”, señala el documento. “Por lo tanto, la única conclusión basada en la evidencia que se puede extraer es que los sistemas psiquiátricos diagnósticos formales, como el DSM y el CIE, deberían abolirse”.



El texto supone un 

reconocimiento formal de las aportaciones y de la eficacia de las intervenciones psicológicas

, así como del paradigma biopsicosocial y del enfoque basado en la rehabilitación, que defiende esta rama de la ciencia. Lo insólito del documento, es que es un hito que esta afirmación esté siendo avalada por un grupo de psiquiatras, comprometidos con su profesión y preocupados por mejorar la atención que se presta en salud mental.



Fuente: 

http://www.infocop.es/view_article.asp?id=4586

Publicado: 22 de Julio de 2013